El equilibrio de los cuerpos

Un sólido está en equilibrio estático cuando no realiza movimiento alguno, ni de traslación ni de rotación, es decir, cuando ni se desplaza ni gira.

Para que un sólido, inicialmente en reposo, no se mueva, se deben cumplir las siguientes condiciones:

No debe actuar sobre él ninguna fuerza. Esto ya sabemos que en la práctica es imposible, pero sí debe ocurrir que la resultante de todas las fuerzas que actúan sobre el cuerpo sea nula. Esta es la condición necesaria para que el sólido no se desplace.
R = 0
Pero aunque la resultante de las fuerzas que actúan sobre él sea cero y el cuerpo no se desplace, sí podría girar. Para que no gire es necesario que el momento resultante de las fuerzas que actúan sobre él sea nulo.
M = 0


Por ejemplo, vamos a ver qué ocurre cuando una balanza romana alcanza el equilibrio:

Equilibrio en una balanza romana
La romana es una balanza de brazos desiguales que se utiliza para medir masas. Consta de una barra que oscila en torno a un punto de suspensión, un platillo en el que se pone el objeto que se vaya a pesar y una pesa patrón.
El equilibrio se alcanza cuando la barra permanece horizontal; esto es, cuando la suma de los momentos de todas las fuerzas que actúan sobre la barra respecto del punto de suspensión es cero.

M = 0

masa objeto · g · a = masa pesa · g · b

masa objeto · a = masa pesa · b


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